Principios

Comunicación al aire libre.

La leyenda dice que a la pregunta de por qué escalar el Everest,

Mallory se limitó a contestar : "Porque está ahí".

Hola

"Estos son mis principios; si no te gustan no tengo otros"

 

A diferencia de lo que dijo Groucho Marx: "si no te gustan estos principios, no tengo otros". Los principios son el tipo de cosas que uno no puede negar. Se pueden moldear, evolucionar, pero no se puede renunciar a ellos. Y no hay que hacerlo. Estos son los míos:

 

 

  1. Valores. Los proyectos comunicativos en los que me puedo involucrar profesionalmente son aquellos que transmitan valores. Los valores son intangibles, y mi trabajo es convertir esos intangibles en palabras, en mensajes y en imágenes que inspiren e identifiquen a la marca.

 

  1. Ad Augusta per angusta. O lo que es lo mismo: hacia el triunfo mediante el esfuerzo. Creo en el éxito fruto del trabajo y del esfuerzo, no en el del pelotazo. La buena comunicación es la que establece lazos duraderos de confianza, igual que los buenos resultados llegan como consecuencia de todo eso, no los que resplandecen con la llama más brillante. A menos que quieras ser recordado como una breve llama brillante, claro.

 

  1. Sé tú mismo. Tener estilo y personalidad. No es cuestión de poner etiquetas a las cosas ni de simplificar los mensajes por categorías. Y mucho menos se trata de una cuestión de modas. Se trata de ser coherentes. Imagen, discurso y acción deben ir de la mano. Lo que piensas, lo que vendes y cómo lo vendes debe impregnar cada mensaje que transmites al mundo. Esa coherencia es la que construye la personalidad, no al revés.

 

  1. Comunicar es una cuestión de fe. Tenemos fe desde el mismo momento en que hablamos con otra persona, porque esperamos que nos entienda y nos comprenda. Eso convierte el hecho de comunicar en un acto íntimo. Transmitir una idea al mundo es todo un acontecimiento que requiere la máxima atención y cuidado. No hay ideas buenas o malas, sino formas de comunicar que creen en lo que dicen o no creen en ello.

 

  1. Hazlo sencillo. La mayoría de las veces, la idea más sencilla es la más adecuada ante un problema. También sucede en Comunicación. Cuanto más sencillo, directo y claro sea nuestro mensaje, mejor nos entenderán. Complicarse la vida no sirve para nada y sólo genera úlceras y problemas de salud. Eso sí, ahí va un truco: no confundir sencillo con simple.

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